El CECOED informó que el nivel del río se ubicó en 8,30 metros y continúa descendiendo lentamente. En la ciudad hay 1.700 evacuados y autoevacuados. Desde este viernes se recibirán donaciones para los damnificados en el Batallón de Infantería N.º 10.
El río Olimar continúa su descenso en Treinta y Tres, aunque las autoridades mantienen la recomendación de permanecer atentos ante la posibilidad de un eventual repunte.
Según informó el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED), desde las 17:00 horas de este jueves la altura del río se encuentra en 8 metros con 30 centímetros, registrándose una disminución lenta respecto a las mediciones anteriores.
La emergencia todavía afecta a cientos de familias. A esta hora se contabilizan en la ciudad de Treinta y Tres unas 1700 evacuados y autoevacuados, que debieron abandonar sus viviendas o trasladarse preventivamente ante el avance de las aguas.
En paralelo al descenso del río, comienza a tomar especial importancia la etapa de asistencia y recuperación de las familias damnificadas.
El CECOED informó que desde este viernes, en el horario de 8:00 a 18:00, el Batallón de Infantería N.º 10 recibirá donaciones destinadas a las personas afectadas por las inundaciones.
Se solicita especialmente la colaboración con:
- Ropa de cama: sábanas, frazadas y acolchados.
- Artículos de limpieza.
- Alimentos no perecederos.
Las autoridades apelan a la solidaridad de la población para colaborar con las familias que deberán afrontar ahora el retorno a sus hogares y las tareas de limpieza, desinfección y recuperación de sus viviendas.
A pesar de la tendencia descendente del Olimar, el CECOED recordó que la situación continúa siendo dinámica y recomendó a quienes viven en zonas potencialmente inundables mantenerse alertas e informados.
Ante un eventual repunte del nivel del río, se aconseja no esperar a último momento para abandonar las viviendas y hacerlo con suficiente anticipación.
En caso de necesitar asistencia, los vecinos pueden comunicarse al 911 o al 4452 0758.
El descenso registrado representa una señal favorable para el departamento, pero las autoridades advierten que la emergencia aún no ha terminado y que resulta fundamental mantener las precauciones mientras continúe la inestabilidad de las condiciones meteorológicas.
