El descenso del nivel del río Olimar ha permitido que las primeras familias afectadas por la creciente comiencen a regresar a sus hogares, mientras continúan las tareas de asistencia y acompañamiento por parte del Gobierno de Treinta y Tres y el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (CECOED).
A través de la Dirección de Desarrollo Social, las autoridades mantienen el apoyo a las personas que aún permanecen damnificadas por la inundación, brindando atención tanto a quienes continúan fuera de sus viviendas como a quienes iniciaron el proceso de retorno.
Durante la emergencia se ha garantizado la entrega de cuatro comidas diarias —desayuno, almuerzo, merienda y cena—, además de distribuir productos de limpieza y otros insumos necesarios para las familias afectadas.
En forma paralela, continúa desarrollándose el programa Treinta y Tres Cena Caliente, que en esta oportunidad también amplió su cobertura para asistir a las personas damnificadas que, si bien no permanecen en centros de evacuación, se encuentran alojadas provisoriamente en viviendas de familiares o amigos.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la situación y continúan coordinando acciones para acompañar a las familias durante el proceso de regreso a sus hogares y la recuperación de las zonas afectadas.



