En su última conferencia de prensa como entrenador de la selección uruguaya, Marcelo Bielsa también se refirió a una de las polémicas que rodearon la eliminación de la Celeste del Mundial 2026: la versión que señalaba que Fernando Muslera había disputado el partido frente a España con fiebre y que el cuerpo técnico desconocía esa situación.
El entrenador fue categórico al desmentir esos rumores y aseguró que el arquero fue monitoreado en todo momento por el departamento médico de la selección.
«El día previo, Muslera tuvo 38,1 grados de fiebre y, obviamente, yo estaba informado. Al otro día, el día del partido, ya no tenía fiebre y estaba en condiciones absolutas de participar. No presentaba síntomas, no tenía dolores ni ninguna disminución en su capacidad física», explicó Bielsa.
El técnico aprovechó la oportunidad para remarcar que el cuerpo médico lo mantuvo permanentemente al tanto de la evolución de todos los futbolistas, descartando así cualquier versión que indicara que desconocía el estado sanitario del experimentado arquero.
«El médico me mantuvo informado de todo», afirmó, despejando las dudas que habían surgido tras la eliminación.
El caso de Federico Viñas
Durante la conferencia, Bielsa reveló que una situación similar se produjo con Federico Viñas, aunque en ese caso la decisión fue diferente debido a que el delantero continuaba sintiendo molestias físicas pese a haber superado la fiebre.
«Con Federico Viñas ocurrió algo parecido. El día anterior había tenido fiebre y el día del partido ya no, pero le manifestó al médico, y el médico me lo comunicó, que todavía le dolía el cuerpo y no se sentía en plenitud, aunque podía jugar. Ante esa situación consideré que no era conveniente que comenzara el partido», explicó.
La verdadera razón del cambio de Muslera
Uno de los momentos más emotivos de la conferencia llegó cuando Bielsa reveló qué ocurrió en el vestuario durante el entretiempo del encuentro frente a España, cuando decidió sustituir a Fernando Muslera por Sergio Rochet.
El entrenador contó que fue el propio arquero quien solicitó abandonar el partido, no por una cuestión física, sino por el fuerte impacto emocional que le había provocado un error cometido durante el primer tiempo.
«Nunca me había pasado que un jugador me pidiera ser sustituido y que el motivo fuera el efecto anímico provocado por los errores que había cometido», señaló.
Según explicó Bielsa, Muslera le confesó que no se encontraba en condiciones psicológicas para disputar la segunda mitad del encuentro y entendía que lo mejor para el equipo era dar un paso al costado.
«Muslera me dijo —y quizá sea una imprudencia contarlo, pero creo que habla muy bien de él— que estaba muy golpeado por el error que había cometido, seguramente relacionado con situaciones anteriores, y que prefería dejar de jugar porque las posibilidades del grupo seguían intactas y él no estaba en la mejor condición para afrontar ese segundo tiempo», relató.
El entrenador argentino destacó especialmente la actitud del histórico arquero de la selección uruguaya, a quien elogió por priorizar el bienestar colectivo por encima de su situación personal.
«Me pareció un gesto de enorme grandeza y generosidad, algo poco habitual en el fútbol actual», concluyó Bielsa, reivindicando la decisión adoptada por Muslera en un momento de máxima presión deportiva.
