UNA OBRA QUE CONECTA TERRITORIOS Y TRANSFORMA VIDAS: INAUGURARON 19,6 KILÓMETROS DE LA INTERCONEXIÓN ENTRE LAS RUTAS 7 Y 8 Y CAMINO DEL MEDIO

UNA OBRA QUE CONECTA TERRITORIOS Y TRANSFORMA VIDAS: INAUGURARON 19,6 KILÓMETROS DE LA INTERCONEXIÓN ENTRE LAS RUTAS 7 Y 8 Y CAMINO DEL MEDIO

La obra, reclamada durante aproximadamente un siglo, incorpora pavimentación, dos puentes, 13 alcantarillas y el ensanchamiento del camino. Durante la inauguración, vecinos y autoridades destacaron que la nueva infraestructura no solo mejora la circulación, sino que también facilita el acceso a la salud, permite una mejor salida de la producción y fortalece la integración territorial de Treinta y Tres.

El Gobierno de Treinta y Tres dejó inaugurado el tramo de 19 kilómetros y 600 metros de la interconexión de las rutas 7 y 8 y Camino del Medio, una obra considerada histórica para el departamento y que pone fin a décadas de dificultades para quienes viven, trabajan y producen en esta zona rural.

El proyecto incluyó la pavimentación del tramo con dos capas de tratamiento bituminoso, el ensanchamiento del camino, la construcción de dos puentes sobre los arroyos La Calera y Malo y la ejecución de 13 nuevas alcantarillas de caños de hormigón, además de la correspondiente señalización.

Pero durante el acto, tanto las autoridades como los vecinos pusieron el foco especialmente en aquello que no aparece en los números de la obra: el impacto que tendrá sobre la vida cotidiana de las personas.

Mario Silvera: “Una obra de estas no se mide en los kilómetros de bitumen”

El intendente de Treinta y Tres, Mario Silvera Araújo, comenzó su intervención agradeciendo la presencia de las autoridades nacionales y departamentales, así como el respaldo recibido durante el proceso de concreción de la obra.

Entre los reconocimientos mencionó especialmente al doctor José Manuel Arenas, a Ricardo Cordero, Antonio Barrios, María Noel y Javier, además de todo el equipo de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP).

Silvera destacó particularmente el vínculo de trabajo construido entre el Gobierno Departamental y los equipos del Gobierno Nacional, y rechazó la idea de que la concreción de obras dependa exclusivamente de la coincidencia política entre los distintos niveles de gobierno.

“Se suele decir que cuando la identidad de un gobierno nacional, la identidad ideológica o política de un gobierno nacional con los gobiernos departamentales, las cosas fluyen mejor, y yo digo que acá eso no es así. Esto es una comprobación de que no es así”, sostuvo.

En ese sentido, destacó el diálogo permanente, el asesoramiento y la apertura encontrada en los equipos nacionales.

“Con toda la barra, con todo el equipo de OPP de este gobierno, hemos sentido una cercanía impresionante, siempre ese diálogo franco, sincero, ese buen consejo y esa apertura”, afirmó.

El intendente también agradeció la presencia de las distintas autoridades departamentales, representantes de las fuerzas vivas, alcaldes, legisladores, autoridades policiales y militares, representantes de los ministerios y equipos vinculados a la gestión pública.

Según explicó, más allá del acto protocolar, la presencia de todos ellos representa también el resultado de un trabajo conjunto destinado a mejorar las condiciones de vida de la población.

“Esto es un momento que compartimos, es una felicidad que nos gusta compartir, pero también es la consecuencia de ese trabajo que hacemos todas las autoridades de los distintos entes públicos y oficinas del departamento, en su conjunto, que es por elevar la calidad de vida de nuestra gente”, expresó.

El reconocimiento al equipo municipal

Silvera dedicó además una parte importante de su discurso a reconocer el trabajo de los funcionarios de la Intendencia de Treinta y Tres.

Agradeció especialmente al secretario general, Horacio Bordón, a quien definió no solamente como un integrante fundamental de su equipo, sino también como alguien que muchas veces cumple un papel de orientación y consejo.

También destacó la labor del prosecretario, directores, subdirectores, encargados de área y trabajadores municipales.

“Esto es una obra de todos, de cada compañera, de cada compañero municipal, no importa el lugar donde estén”, afirmó.

En particular, resaltó el trabajo de la Dirección de Arquitectura y Obras, encabezada por Gustavo Cifuentes, así como la tarea de Fabiana Costa y de la ingeniera Verónica Techera, responsable del seguimiento técnico de la obra.

Silvera remarcó que no existe prácticamente ninguna área de la Intendencia que no haya tenido algún grado de participación en el proceso.

“No hay un área de la Intendencia que no haya estado involucrada con esta obra”, señaló.

Reconocimiento a la empresa constructora

El intendente también tuvo palabras de reconocimiento para la empresa P&P, encargada de la ejecución de los trabajos.

Destacó el esfuerzo realizado para alcanzar el resultado final y aseguró que, desde el Gobierno Departamental, se mantuvo un nivel elevado de exigencia en materia de calidad.

“La verdad que una belleza”, afirmó Silvera al referirse al resultado de la obra.

El intendente reconoció incluso que esa exigencia puede resultar incómoda para los equipos técnicos y para la empresa, pero sostuvo que es parte de la responsabilidad de quienes administran recursos públicos.

“Uno administra los dineros públicos, somos muy detallistas, somos muy exigentes, pero bueno, somos un equipo así”, expresó.

Más que 19,6 kilómetros: una obra que cambia historias

Silvera decidió apartarse de una descripción exclusivamente técnica de la infraestructura.

Si bien recordó que se trata de 19 kilómetros y 600 metros que anteriormente eran un camino de piedra y balasto, que durante más de un siglo representaron un desafío para quienes transitaban por la zona, sostuvo que el verdadero valor de la obra no puede reducirse a sus características constructivas.

“Una obra de estas no se mide en los kilómetros de bitumen, no se mide en los puentes”, afirmó.

Y agregó una definición que atravesó buena parte de su intervención:

“Una obra de estas se mide en sacrificios, en historias, en demoras, en esperas y en oportunidades”.

Para el intendente, allí se encuentra la verdadera dimensión de una infraestructura de estas características.

“Quienes vivimos en el departamento sabemos lo que significa una obra de esta característica. Pero mucho mejor lo saben quienes viven aquí, quienes transitan a diario o comúnmente por este camino”, señaló.

El productor rural y la tranquilidad de poder sacar su producción

Uno de los ejemplos planteados por Silvera fue el de los productores rurales que durante años debieron adaptar sus actividades a las condiciones del camino y, especialmente, al estado del tiempo.

Recordó que muchos productores tienen determinadas épocas del año en las que necesitan trasladar ganado hacia los frigoríficos y que, hasta ahora, debían estar pendientes de las condiciones climáticas.

El intendente destacó que en Treinta y Tres nunca se prohibió ni se pretende prohibir el tránsito por los caminos rurales, porque existe una realidad concreta detrás de cada productor.

“Muchas veces ese pequeño productor es la única manera y el único sostén que tiene”, afirmó.

La nueva infraestructura permite modificar radicalmente esa realidad.

Silvera destacó que, aun después de lluvias importantes, el productor tendrá ahora mejores condiciones para movilizar su producción.

“Hoy sabe que tiene la misma posibilidad de sacar su producción un día que ha llovido 120, 130 milímetros como un día como hoy que el sol campea”, sostuvo.

La obra, de esta manera, no solamente mejora la circulación: brinda previsibilidad a quienes producen y dependen de los caminos rurales para desarrollar su actividad económica.

La tranquilidad de las familias y el traslado de los niños

Otro de los aspectos destacados por el intendente fue el impacto de la obra sobre las familias rurales.

Recordó que durante años muchas familias debieron preparar a sus hijos para concurrir a la escuela en condiciones de tránsito muy diferentes a las actuales.

La situación no estaba vinculada solamente a que el camino fuera de piedra o balasto, sino también a que era considerablemente más angosto.

Hoy, señaló, existe una mayor seguridad para los niños que utilizan diariamente esta vía.

“Es otra tranquilidad para una madre, para un padre que sabe que va su hija, que va su hijo para la escuela y que va a transitar por una ruta mucho más segura”, expresó.

La misma tranquilidad alcanza a los docentes que deben recorrer diariamente el camino para llegar a los centros educativos rurales.

La obra, por lo tanto, tiene también una dimensión vinculada directamente con la seguridad vial y el acceso a la educación.

“Una tranquilidad” también para quienes trabajan

Silvera extendió ese análisis a los trabajadores que diariamente recorren el tramo.

Para quienes utilizan el camino como parte de su actividad laboral, la diferencia entre las condiciones anteriores y las actuales también es significativa.

“Lo sabe y lo sabe mucho mejor que nosotros el trabajador que a diario transita por esta ruta, por este tramo. La diferencia de cómo venía antes y cómo viene ahora el trabajo”, señaló.

El mejoramiento de la infraestructura modifica las condiciones en las que esas personas deben trasladarse y permite reducir las dificultades asociadas al estado del camino.

La salud, uno de los puntos centrales

Pero hubo un aspecto que Silvera señaló con especial énfasis: la salud.

El intendente reconoció que se trataba de uno de los momentos más emotivos de su discurso y retomó el testimonio brindado anteriormente por Fabián Andrada, quien relató que en una situación de emergencia médica debió ser trasladado en helicóptero debido a que las condiciones del camino y los cursos de agua impedían una circulación normal.

Para Silvera, esa historia sintetiza el verdadero impacto que puede tener una obra vial sobre una comunidad.

Porque una carretera en buenas condiciones no solamente permite llegar más rápido a un destino: puede significar la diferencia entre poder acceder o no a un tratamiento, entre recibir asistencia a tiempo o quedar aislado por las condiciones climáticas.

Ese mismo concepto había sido planteado por Andrada, quien recordó que en una oportunidad los arroyos estaban crecidos y el traslado para recibir atención médica se convirtió en una verdadera emergencia.

Hoy, la situación es diferente.

Como señaló el propio vecino, el aumento de la circulación de ambulancias por la zona constituye una de las señales más concretas del cambio producido por la nueva infraestructura.

“Antes veíamos pasar la ambulancia una vez por semana y ahora la vemos tres o cuatro veces al día”, afirmó Andrada, en referencia a vehículos provenientes de Cerro Chato y Santa Clara.

“Es mucho más que cemento y maquinaria”

En una línea similar, Marco Rodríguez sostuvo que el verdadero significado de la obra trasciende la infraestructura.

“No es solamente cemento, maquinaria y un montón de cosas. Es sentido humano, es integridad”, expresó.

Rodríguez señaló que quienes viven en zonas rurales deben tener las mismas posibilidades de acceder a servicios esenciales que quienes residen en las ciudades.

En ese sentido, destacó particularmente la importancia de contar con caminos transitables para garantizar el acceso a la salud y el abastecimiento de alimentos.

Su intervención estuvo además marcada por recuerdos familiares y por las dificultades que durante décadas enfrentaron los habitantes de la zona para atravesar pasos y caminos en condiciones adversas.

Recordó los viajes en sulqui junto a sus padres y hermanos, atravesando zonas que quedaban prácticamente aisladas cuando aumentaba el nivel de los cursos de agua.

Para Rodríguez, la nueva infraestructura representa también un homenaje a aquellas generaciones que vivieron esa realidad.

Una mirada hacia donde también se produce

Horacio Bordón puso el acento en otro aspecto de la obra: la necesidad de mirar hacia aquellos lugares donde hay poca población, pero una importante actividad productiva.

Durante su intervención señaló que quienes transitaron el nuevo camino pueden observar que se trata de una zona con pocas viviendas, pero con una fuerte presencia de producción.

“Hay más salida de producción, estamos rodeados de árboles que es un anexo a la producción que no conocíamos antes y que ahora está”, expresó.

También mencionó la presencia de calizas y producción ganadera, destacando que la zona tiene un potencial productivo que necesita contar con una infraestructura vial adecuada para poder desarrollarse.

Bordón cuestionó la idea de que la inversión pública deba concentrarse únicamente donde existe una mayor concentración de población.

“Las casas son las que tienen gente y la gente es la que vota”, señaló, para luego destacar que la decisión de invertir en esta zona responde a una visión diferente: atender también aquellos rincones donde hay menos habitantes, pero donde existen producción, trabajo y familias que necesitan las mismas oportunidades.

“Todos somos parte”

Otro de los conceptos centrales de Bordón estuvo vinculado a la integración territorial y a la responsabilidad de los gobernantes de trabajar para todo el departamento.

Sostuvo que, una vez terminada una elección, las diferencias políticas deben quedar atrás y el objetivo debe ser común.

“No existe color político desde el momento en que termina la elección. Tenemos que trabajar para que la ciudad toda, el departamento todo, las personas todas puedan mejorar su calidad”, afirmó.

Para Bordón, esa mirada es fundamental para gobernar y constituye una de las claves para comprender el significado de una obra de estas características.

El sueño de 100 años

La inauguración también fue presentada como la concreción de un sueño largamente esperado.

Durante décadas, los habitantes de esta zona tuvieron dificultades para comunicarse con otros puntos del departamento y, en determinadas circunstancias, terminaron vinculándose más fácilmente con localidades de otros departamentos debido a la falta de una conexión vial adecuada.

“Nos hemos quedado aislados de nuestros propios pueblos y de nuestras propias ciudades, que se han vinculado más con otros departamentos y con otras ciudades porque no teníamos un camino bueno para llegar”, expresó Bordón.

La nueva conexión busca revertir esa situación.

Para las autoridades, mejorar la infraestructura vial significa integrar, y esa integración es considerada un factor fundamental para el crecimiento del departamento.

Detrás de una obra hay planificación y trabajo

Bordón también remarcó que concretar una infraestructura de estas dimensiones requiere mucho más que una decisión política.

Recordó que detrás del proyecto existen procesos de planificación, elaboración de proyectos, búsqueda de recursos, acuerdos y convenios, además de una tarea permanente de supervisión.

También destacó el trabajo de los técnicos, la empresa constructora y sus funcionarios para lograr que la obra se ejecutara correctamente.

“Hay que trabajar mucho y después tener a la ingeniera para supervisar, para cuidar de que se haga bien, trabajar con la empresa y tener una buena relación con la empresa”, señaló.

En su visión, la calidad final de la obra depende de ese trabajo coordinado entre todos los actores involucrados.

Una infraestructura para el desarrollo

La nueva conexión tendrá impacto en distintos sectores.

Para los habitantes rurales, significa mayor facilidad para trasladarse y acceder a servicios.

Para la salud, implica mejores condiciones para la circulación de ambulancias y vehículos de emergencia.

Para la producción, representa una vía más adecuada para trasladar ganado, madera, calizas y otros productos.

Para los trabajadores y docentes, supone mejores condiciones de circulación cotidiana.

Y para las familias, significa mayor tranquilidad al momento de trasladar a sus hijos hacia los centros educativos o movilizarse ante una emergencia.

Para el departamento en su conjunto, significa avanzar en la integración de zonas que durante décadas estuvieron condicionadas por las dificultades de la red vial.

Una obra que cambia la relación con el territorio

Las palabras de Silvera, Bordón y los vecinos coincidieron en un punto: el verdadero valor de la obra no está solamente en lo construido, sino en lo que ahora será posible hacer gracias a esa infraestructura.

Los 19,6 kilómetros pavimentados, los puentes, las alcantarillas y el ensanchamiento del camino son la parte visible de la inversión.

Detrás de ellos aparecen historias de familias, productores que esperaron durante décadas mejores condiciones para sacar su producción, trabajadores que diariamente enfrentaron caminos difíciles, docentes que debieron trasladarse en condiciones adversas y personas que, ante una emergencia médica, llegaron incluso a depender de un helicóptero para poder acceder a un tratamiento.

La obra transforma esa realidad.

Permite que el productor dependa menos del clima para sacar su producción; que las ambulancias puedan circular con mayor facilidad; que las familias tengan mayor seguridad para trasladar a sus hijos; que los trabajadores lleguen en mejores condiciones a sus lugares de actividad y que las comunidades rurales estén más cerca de los servicios.

“Integrar es muy importante”

La jornada de inauguración dejó un concepto que atravesó prácticamente todos los testimonios: integración.

Porque detrás de los 19,6 kilómetros pavimentados, los dos puentes y las 13 alcantarillas existe una transformación que puede medirse también en tiempo de viaje, acceso a servicios, posibilidades productivas y calidad de vida.

Para quienes durante años debieron atravesar caminos de tierra, pasos inundables y zonas prácticamente intransitables después de las lluvias, la nueva ruta representa un cambio concreto.

Para quienes producen, significa mejores condiciones para sacar su producción.

Para quienes necesitan atención médica, una conexión más segura y rápida.

Para quienes estudian y trabajan, mejores condiciones de traslado.

Y para el departamento, la posibilidad de acercar territorios que durante décadas estuvieron separados por las dificultades de la infraestructura.

La obra que durante aproximadamente un siglo fue un reclamo, finalmente quedó inaugurada.

Y en las palabras del intendente Mario Silvera quedó resumido el verdadero alcance de la transformación: una obra de estas características no se mide únicamente en kilómetros, bitumen o puentes, sino en los sacrificios que deja atrás, en las oportunidades que genera y en las historias de vida que comienza a cambiar.

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